3.

En antaño, eran considerados héroes, aquellas personas que realizaban una hazaña extraordinaria, participaban en grandes batallas, conquistaban pueblos o salvan a personas de una muerte segura o personajes que realizaran acciones que la cultura considera buenas o nobles.
Los héroes del mundo contemporáneo tal vez no tienen superpoderes que lo hagan superiores, pero en su naturaleza está causar expectación en los demás. Y yo me pregunto: ¿Es esto verdad?

NO.


Surgieron entonces,  los llamados antihéroes, más cercanos a la realidad cotidiana, envueltos en incertidumbres y neurosis, pero estrechamente ligados a su vez a los cambios que se fueron operando en la moral colectiva, a la decadencia del concepto de familia y a la quiebra de valores tradicionales. Representada en él se encontraba la sociedad.

Y el ANTI-Héroe se convirtió en mí héroe. 

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